Protocolo PAS: cómo actuar correctamente ante un accidente de tráfico
Nadie quiere verse envuelto en un accidente de tráfico, pero saber cómo actuar puede marcar una gran diferencia. En esos primeros minutos es normal sentir nervios, bloqueo o no saber qué hacer, por eso existe una norma básica que todo conductor debería conocer: el protocolo PAS.
Desde Autoescuela Carbayón, en Oviedo, te explicamos qué significa PAS, en qué orden debes actuar y qué hacer tanto en un accidente leve como en uno con heridos.
¿Qué significa el protocolo PAS?
El protocolo PAS resume los tres pasos fundamentales que debemos seguir ante un accidente de tráfico: Proteger, Avisar y Socorrer. Lo más importante es respetar siempre ese orden, porque si actuamos sin pensar podemos provocar un segundo accidente o ponernos en peligro.
Antes de ayudar, hay que asegurarse de que el lugar es seguro. Antes de mover a alguien, hay que avisar a los servicios de emergencia si es necesario. Y antes de hacer cualquier maniobra, hay que mantener la calma.
1. Proteger: evita que el accidente vaya a más
El primer paso es proteger el lugar del accidente. Esto significa hacer visible la situación para que otros conductores puedan reaccionar a tiempo y no se produzca otro golpe.
Para proteger correctamente, lo primero es activar las luces de emergencia. Si no puedes mover el vehículo y la situación lo requiere, utiliza la baliza V16 para señalizar la emergencia. El objetivo es que el resto de usuarios vean que ha ocurrido algo y extremen la precaución.
Si vas a salir del vehículo, asegúrate antes de que puedes hacerlo sin riesgo. Mira bien el entorno, comprueba que no vienen coches y protégete tú primero. No sirve de nada intentar ayudar si acabas generando otro peligro.
2. Avisar: llama a emergencias si hay heridos o peligro
El segundo paso es avisar. Si hay heridos, personas atrapadas, peligro en la vía o dudas sobre la gravedad del accidente, debes llamar al 112.
Cuando avises, intenta aportar la mayor cantidad de información posible: ubicación exacta, número de vehículos implicados, si hay heridos, si alguien está atrapado, si hay riesgo de incendio o si se necesita asistencia sanitaria urgente.
Cuantos más datos des, mejor podrán actuar los servicios de emergencia. Ellos decidirán si hace falta ambulancia, bomberos, policía u otro tipo de asistencia.
3. Socorrer: ayuda sin ponerte en riesgo
El tercer paso es socorrer. Muchas veces nuestro primer impulso es correr hacia la persona herida, pero es importante recordar que socorrer viene después de proteger y avisar.
Si no tienes formación sanitaria, no intentes mover a una persona herida salvo que exista un peligro mayor e inmediato. En muchos casos, ayudar también puede ser quedarse a su lado, tranquilizarla, hablarle con calma y esperar a que lleguen los servicios de emergencia.
La tranquilidad en esos momentos es clave. Una persona accidentada puede estar asustada, desorientada o dolorida, y acompañarla sin empeorar la situación ya es una forma importante de ayuda.
¿Qué hacer en un accidente leve?
Si el accidente es leve y no hay heridos, también hay que actuar correctamente. Lo primero es asegurarse de que no se crea un peligro para otros usuarios. Si los vehículos pueden moverse y están entorpeciendo la circulación, se puede buscar un lugar seguro para detenerse.
Lo que nunca debes hacer es abandonar el lugar sin dejar tus datos. Aunque el golpe parezca pequeño, la otra persona debe poder localizarte.
En un accidente leve, conviene intercambiar los siguientes datos:
- Nombre y apellidos.
- Documento de identidad.
- Permiso de conducir.
- Matrícula del vehículo.
- Compañía aseguradora.
- Número de póliza.
- Datos de contacto.
Además, es recomendable hacer fotos de los vehículos, de los daños, de la posición en la que quedaron y de cualquier detalle que pueda ayudar a explicar lo ocurrido.
¿Y si el otro conductor se va o no quiere colaborar?
Si el otro conductor no quiere colaborar, se da a la fuga o no facilita sus datos, lo importante es no enfrentarse ni discutir. Intenta anotar la matrícula, buscar testigos y recopilar toda la información posible.
Después, debes ponerlo en conocimiento de la policía y de tu compañía aseguradora para que puedan gestionar la situación.
¿Debo mover el vehículo después de un accidente?
Depende de la situación. Si el accidente es leve, no hay heridos y los vehículos entorpecen la circulación, puede ser conveniente moverlos a un lugar seguro.
Sin embargo, si hay heridos, personas atrapadas o existe la posibilidad de causarles más daño al mover el vehículo, lo mejor es no tocar nada hasta que lleguen los servicios de emergencia, salvo que haya un peligro mayor.
Como regla general, antes de mover un coche tras un accidente, piensa si ese movimiento puede poner en riesgo a alguien. La seguridad de las personas siempre está por encima de la circulación.
Consejo de Autoescuela Carbayón
En caso de accidente, recuerda tres palabras: Proteger, Avisar y Socorrer. Ese orden puede evitar sustos mayores y ayudarte a actuar con sentido común en un momento complicado.
Conducir no es solo saber manejar el coche. También es saber cómo reaccionar cuando algo no sale como esperábamos.
Conclusión
El protocolo PAS es una herramienta sencilla, pero fundamental para cualquier conductor. Primero protege el lugar, después avisa si es necesario y, por último, socorre sin ponerte en riesgo.
En Autoescuela Carbayón creemos que aprender a conducir también significa aprender a actuar con responsabilidad. Porque aprobar el examen es importante, pero saber comportarse en la carretera lo es todavía más.